“Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.”
Romanos 8:37
Es necesario tomar riesgos para la causa y la gloria de Dios, nuestro Señor Jesús nos dice en Lucas 21:16-18 “Mas seréis entregados aun por vuestros padres, y hermanos, y parientes, y amigos; y matarán a algunos de vosotros; y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.”
Dice “algunos” perderán sus vidas para la causa de Dios. Esto trae incertidumbre, algunos viven y algunos no, en otras palabras, como cristianos nuestra vida está en riesgo mientras estemos en este mundo.
Tomar riesgos no es fácil porque hay la posibilidad de perder. A muchos de nosotros nos gusta vivir una vida espiritual donde hay mucha comodidad y nos sentimos muy conformes en nuestra vida espiritual y a veces en nuestro ministerio.
En la Biblia vemos a la reina Ester quién para salvar a su pueblo se acercó ante el rey sin permiso, a pesar de que había una ley que le prohibía verlo sin antes haber sido llamada por él, incluso siendo la reina podía morir si el rey no le extendía el cetro de oro. A pesar del riesgo, ¿Qué hizo Ester? En Ester 4:16 “…y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca.”
Ester no sabía qué iba a pasar, no tuvo una revelación de Dios en qué era lo que debía de hacer. Ella tuvo que tomar una decisión. Ella amaba al pueblo de Dios y decidió confiar qué Dios estaba en control y le entregó ese problema a Dios y qué Él hiciera su voluntad.
En Hechos 21:10-14, cuando el Apóstol Pablo estaba rumbo a Jerusalén el profeta llamado Agabo le dijo que su vida estaba en riesgo y a pesar que le dijeron al Apóstol Pablo que no fuera a Jerusalén, el Apóstol Pablo dijo en Hechos 21:13-14 “¿Qué hacéis llorando y quebrantándome el corazón? Porque yo estoy dispuesto no solo a ser atado, más aun a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús. Y como no le pudimos persuadir, desistimos, diciendo: Hágase la voluntad del Señor.”
Muy similar a lo qué dijo la reina Ester, “haga Jehová lo que bien le pareciere”
¿Qué de nosotros? ¿Estamos conforme o muy cómodo en nuestra situación? Sabemos qué la vida del cristiano tiene una lucha qué es invisible para nuestros ojos físicos. La Biblia nos dice que el príncipe de este mundo Satanás quiere destruir nuestras vidas, nuestro matrimonio, nuestros hijos, nuestro ministerio, dice la Biblia en 1 Pedro 5:8 qué Satanás anda “como león rugiente buscando a quien devorar”.
En este mundo, nos encontraremos con pruebas, con decisiones difíciles donde necesitaremos tomar riesgos y salir de la comodidad, dejar de ser conformistas para la causa de Dios porque somos libres en Cristo y en Él somos más que vencedores.
“Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.” Romanos 8:37
Pastor Martin Lobo